Guía para el excursionista ocasional

El Ilustre Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Cantabria ha elaborado una serie de recomendaciones  para aquellos que disfrutan de las excursiones ocasionales. Este decálogo busca promover la seguridad y el bienestar durante las actividades al aire libre, ofreciendo consejos prácticos para prevenir lesiones y disfrutar al máximo de cada aventura. Desde la importancia de una rutina de ejercicio regular hasta la planificación adecuada de la ruta, estos diez puntos clave son fundamentales para cualquier excursionista que desee explorar la naturaleza de manera segura y saludable.

  1. Establecer una rutina de ejercicio regular

Es esencial adaptar la actividad a realizar a las capacidades físicas de cada persona. Para ello es recomendable realizar ejercicio de manera regular que nos permita evitar las posibles sobrecargas, principalmente articulares, derivadas de terrenos irregulares o con fuertes pendientes. 

  1. Realizar ejercicios de activación antes de empezar

Antes de comenzar cualquier actividad es recomendable realizar ejercicios de calentamiento. Además, iniciar cualquier actividad de manera progresiva, tanto en intensidad como en dificultad, es también fundamental si queremos evitar lesiones. 

  1. Hacer pausas durante la actividad

Es importante hacer tantas paradas como sean necesarias durante la actividad. La idea es disfrutar del tiempo al aire libre, no competir.

  1. Revisar la previsión meteorológica y llevar dispositivos de localización

Antes de salir, es crucial revisar el pronóstico del tiempo y llevar un GPS, además de tener el móvil cargado y guardado en una bolsa hermética, ya que puede ser vital en caso de emergencia.

  1. Planificar la ruta con antelación

Conocer el tipo de terreno, la distancia a recorrer y el desnivel es fundamental. Además, es importante saber si habrá fuentes de agua potable a lo largo del camino, ya que es necesario hidratarse constantemente. Preparar los elementos esenciales para la caminata puede hacer que la experiencia sea más placentera.

  1. Usar la mochila adecuada y llevarla correctamente

 Es vital elegir una mochila con tirantes ajustables y sistema de ventilación en la espalda para evitar el exceso de sudoración. Además, una mochila con porta bastones y correas elásticas para enganchar objetos externos es ideal. La mochila debe estar bien colocada para evitar molestias en la espalda, especialmente si no se está acostumbrado al ejercicio, pero recuerda, lo más importante es que tu espalda esté preparada para las demandas de la actividad que vas a realizar. 

  1. Llevar abrigo y equipo de emergencia

Es recomendable llevar una prenda de abrigo, chaqueta impermeable o manta térmica, parches para ampollas, una linterna y un silbato en caso de pérdida. No olvides los calcetines de repuesto para evitar ampollas si se mojan los pies.

  1. Elegir el calzado adecuado y usar protección solar

Es crucial usar calzado apto para terrenos montañosos para evitar lesiones. Además, es importante usar gorra, gafas de sol y protector solar para prevenir quemaduras y problemas de piel.

  1. Realizar actividades en compañía

Es especialmente importante para los principiantes contar con compañía para recibir ayuda inmediata en caso de lesión. Ante cualquier problema, se debe acudir a un especialista lo antes posible.En caso de realizar la actividad en solitario se debe informar a tus contactos más cercanos de la ubicación y el plan de ruta que te dispones a realizar. 

  1. Descansar y ajustar las cargas después de la actividad

Es normal tener pequeñas agujetas que desaparecen solas. Sin embargo, si las molestias persisten varios días, lo mejor es consultar a un fisioterapeuta. En ese caso, deberías plantearte que el punto 1 de este decálogo no fue el adecuado para tu actividad 😉

 

 

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