La fisioterapia de Cantabria se sube al ring en un formato inédito que mezcla ciencia, humor y espectáculo

Más de 80 profesionales asistieron a la III Velada de Fisioterapia en Cantabria, organizada por el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Cantabria, en un evento que rompió por completo con el formato clásico de congreso sanitario

Un ring de boxeo en el centro del escenario. Música épica. Presentaciones al estilo de Las Vegas. Campanos de vaca tudanca marcando cada asalto. Y dos referentes nacionales de la fisioterapia frente a frente defendiendo, con humor y evidencia científica, dos formas distintas de entender la profesión.

Así arrancó ayer en la Casa Joven de Camargo la III Velada de Fisioterapia en Cantabria, organizada por el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Cantabria, una cita que reunió a más de 80 profesionales y que convirtió un debate técnico real de la profesión en un espectáculo divulgativo completamente rompedor.

Lejos del formato habitual de ponencias y congresos tradicionales, el encuentro apostó por una puesta en escena innovadora para abordar cuestiones de enorme actualidad dentro de la fisioterapia: terapia invasiva frente a terapia manual, ejercicio terapéutico, formación universitaria, manejo del dolor, adherencia de los pacientes o las diferencias entre sanidad pública y privada.

Los protagonistas de este combate dialéctico fueron Orlando Mayoral, referente de la terapia invasiva y la punción seca, y Enric Sirvent, defensor de la terapia manual y del abordaje más clásico de la fisioterapia. Ambos participaron en ocho “asaltos” temáticos en los que combinaron argumentos científicos, experiencia clínica, autocrítica y sentido del humor.

“El evento no nace para dividir, sino para reflexionar”, señalaron desde la organización. “La fisioterapia está viva, evoluciona y debe ser capaz de debatirse a sí misma desde el pensamiento crítico, el respeto y también desde formatos capaces de acercar la profesión a la sociedad”.

El público tuvo además un papel activo durante toda la velada, participando mediante preguntas enviadas por código QR y actuando simbólicamente como “juez” del combate.

El tono desenfadado del guión sirvió también para desmontar muchos de los tópicos que rodean a la profesión. Durante la velada hubo referencias irónicas a la obsesión de algunos pacientes por “crujir”, al miedo a las agujas, a la formación continua de los fisioterapeutas o a la eterna dificultad para lograr que los pacientes hagan ejercicios en casa.

La organización quiso además reivindicar el enorme nivel científico y humano de la fisioterapia actual, alejándose de visiones reduccionistas de la profesión y mostrando la diversidad de enfoques que conviven hoy dentro de la práctica clínica.

El cierre del evento resumió el espíritu de la noche. Tras los últimos aplausos y después de un combate sin vencedores ni vencidos, los conductores de la velada proclamaron ganadora “a la fisioterapia”.

Una forma simbólica de reivindicar que el debate científico, lejos de debilitar una profesión, la hace crecer.

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