Desde el Colegio de Fisioterapeutas de Cantabria valoramos de forma muy positiva que el Congreso escuche la petición trasladada por el Parlamento de Cantabria para corregir una situación que venimos señalando desde hace años: la necesidad de que la clasificación profesional del empleo público refleje adecuadamente la formación universitaria real de las fisioterapeutas y los fisioterapeutas.
La armonización del sistema universitario tras el Espacio Europeo de Educación Superior situó en un mismo nivel académico a titulaciones como Fisioterapia, Logopedia o Terapia Ocupacional, todas ellas con idéntica duración, exigencia y complejidad. Sin embargo, esa realidad no se ha trasladado todavía de manera coherente al Estatuto Básico del Empleado Público, manteniendo desigualdades que no responden al modelo universitario vigente ni al trabajo que desarrollan estos profesionales en el sistema sanitario.
Que esta cuestión haya llegado al debate nacional es un avance significativo. La propuesta de adecuar la clasificación y las condiciones profesionales de los grados sanitarios representa un paso en la dirección correcta: reconocer de forma justa la capacitación académica de nuestros profesionales, mejorar la equidad entre titulaciones equivalentes y actualizar la normativa a los estándares actuales de formación.
Desde el Colegio confiamos en que esta iniciativa permita avanzar hacia una regulación que sitúe a todas las profesiones sanitarias con titulaciones de grado en el nivel que les corresponde, promoviendo una estructura más coherente, justa y alineada con la realidad universitaria.




